19.10.11

:El viento, el implacable, el que llegó...

Vamos a ser instrumentos del viento. 
Dejémonos llevar por su ritmo y sus compases. 
Entreguémonos a su juego con los sentidos bien despiertos. 
Sus ráfagas se estacionaron en esta ciudad y acarician insaciables a los árboles.
Los hacen hablar, bailar, cantar. 
Los sacuden, se llevan todo lo que está de más.

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