7.9.11

: Polaroid

Guardemos en la memoria las fotografías imaginarias. Los recuerdos de la tarde, del cielo y sus nubes coloreadas por la agonía de los rayos del sol. Recibamos la noche con el pecho descubierto y los cabellos alborotados, tocando una jarana desde nuestro balcón. Que el son calle sólo cuando las cigarras, los grillos y los cocuyos revelen el firmamento en el que se convierte este pedazo de bosque. Sonríe conmigo; tus latidos sostienen el mundo nuevo en el que me sumerjo para flotar por siempre, henchida de puros pensamientos bellos, repleta de tanto, tanto amor.

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