10.10.10

: There's no heaven

Aquí la noche llega más temprano,
secundada por el frío y el canto apagado de las estrellas;
la soledad se despoja de nombres y máscaras,
frota mi cuerpo gélido con su aliento de leña,
hala mis párpados.
Sueño con horizontes bifurcados,
con vidas truncadas,
con ramas que se desprenden de un árbol,
condenadas a secarse a sus pies,
lejos de él,
para después volverse polvo de madera,
esparcirse, mezclarse con la tierra, o desaparecer.
Sudo; la fiebre evapora los recuerdos.
Mis anhelos revolotean, mutan:
son luciérnagas que sucumben ante el alba.
Un coro de hojas secas anuncia las pisadas del día que germina.
Y no hay cielo más puro que este…

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