22.9.10

: En paz





Estas letras son mías. Se formulan en el alma desamarrando nostalgias. Orbitan entre algodones que se cuelan en el azul tierno del día que ansía convertirse en noche. 
Estas palabras son tuyas, porque tú las inspiras. Te las regalo todas para que te cubras con ellas en momentos como éste, en el que los suspiros sólo son el frío que se cuela por la ventana. Tal vez con ellas puedas primaverar el otoño, aligerarlo todo. O disfrutar de esta luna que redondea la vida, y al amor que enamora fuera de los sentidos.
Estas letras son nuestras... porque nos quiero.

: Néctar

Los muertos revolotean todo el tiempo alrededor de la vida. Se disfrazan de colores vistosos, absorben los secretos de las flores y en cada aleteo sueltan polvo de recuerdos y de olvidos.

13.9.10

: Enterrando



Yo vivo con la culpa de la noche, que cobija pero no cubre del todo las heridas avivadas por la luna [Echando tierra a sueños que habitan en cuerpos ajenos... y también a los propios].

7.9.10

: Paréntesis

Y sucede que a veces aprender a lidiar con los silencios es recibir estocadas en el corazón.

5.9.10

:1515

En la calle la tarde se desdibuja entre aroma de café y lluvia. Entro a casa: aquí huele a incienso y a sonrisas sembradas por el viento. Sobre la mesa dejo el periódico que envuelve una porción de planta que tomé prestada de la estación de autobuses. 
Pienso que a veces arrancarle un fragmento de vida a otro ser es sólo darle la oportunidad de continuar en un lugar nuevo, de conocer otras historias, de atestiguar inicios que siempre están empezando.
Ahora la noche, sonando entre silencios y el roce que nace de las patas de los grillos. 
Mi nueva compañera reposa en un recipiente que en otro tiempo fue una botella de ron. 
Aprende a vivir en agua después de saberse en tierra.

1.9.10

: El otro México

Una estampida de policías federales, estatales y municipales, portando escudos de acrílico y toletes, irrumpe en San Salvador Atenco. Es el 4 de mayo de 2006. Uno de ellos, al pasar junto a un par de perros, le propina a uno de éstos un golpe en seco. La cámara muestra al sujeto alejarse; de fondo se escucha el lamento del animal.
Justo un día antes, en su noticiario de las 15:00 horas, Televisión Azteca mostraba a un grupo de uniformados huyendo de una turba embravecida. El conductor en turno criticaba la actitud de la gente de Atenco, cuestionando cómo era posible que no se respetara a la autoridad, sugiriendo que el gobierno debería hacer algo para detenerlos.
Lo que no contó fue la otra parte de la historia: la gente estaba herida de coraje, pues horas antes el pecho de Francisco Javier Cortés, un joven de 14 años, fue impactado por una bomba de gas lacrimógeno lanzada por uno de esos policías.
Su muerte se dio en medio del intento por desalojar a floricultores del mercado Belisario Domínguez, quienes en respuesta bloquearon la carretera Texcoco-Lechería, hecho que intensificó el enfrentamiento.