10.8.10

:Once

Junto al mar vive un árbol sin hojas. 
No importa lo que él quiera, 
o si las necesita para sentir menos calor o menos frío; 
ellas llegarán cuando tengan que hacerlo.

No espero nada. Todas las respuestas salieron despavoridas, agarraron otros rumbos. Las llevaba de la mano, caminábamos juntas, les ofrendaba certeza pero no fue suficiente. Nada es suficiente. Ni las palabras bonitas ni los juramentos. Todos los días aviento suspiros para ver si muerden el anzuelo. No sé cuál es la carnada más efectiva para la esperanza. Los días pasan, se escurre la vida y no, no espero nada.

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