30.8.10

: Entretanto

La vida se va tejiendo de recuerdos e historias prestadas.
De heridas descarnadas que sangran de vez en cuando y duelen cada vez menos. 
De miradas que se evaden, de sonrisas que se evitan, de encuentros fuera de foco.
De noches como esta en las que una pared me recuerda que soy mi propio vecino.
De hojas virginales, ansiosas de tinta.
De puntos finales y suspensivos.
De acentos que enfatizan encuentros afortunados.

22.8.10

Hilarión Madrazo

Es un personaje popular en Orizaba. Sin embargo, si preguntáramos en las calles por él, mencionando su nombre, casi nadie sabría de quién estamos hablando.
Hay quienes dicen que está deschavetado. En alguna ocasión mi compañero de asiento en un autobús hacia el puerto de Veracruz me aseguró que se trataba de una persona muy inteligente, un físico al que tanta matemática le había robado la razón.
Y hay montones de historias similares tejidas a su alrededor. La gente no entiende por qué la mayoría de las veces anda solo. Tampoco por qué lleva el cabello y la barba de la forma en que lo hace. Mucho menos que la fachada de su casa esté salpicada de muchos colores, pues cada que se le ocurre a Hilarión le gusta dar pinceladas a discreción sobre esos muros que son solamente suyos.
Ayer por la tarde, por esas razones que no son casuales, por primera vez platiqué con él. Es un señor muy gentil, lúcido y, sobre todo, bien informado. Cuando le pregunté a qué se dedicaba, respondió: soy pintor.
¡Mucho gusto, don Hilarión!

Héctor Santiago e Hilarión Madrazo

12.8.10

10.8.10

:Once

Junto al mar vive un árbol sin hojas. 
No importa lo que él quiera, 
o si las necesita para sentir menos calor o menos frío; 
ellas llegarán cuando tengan que hacerlo.

No espero nada. Todas las respuestas salieron despavoridas, agarraron otros rumbos. Las llevaba de la mano, caminábamos juntas, les ofrendaba certeza pero no fue suficiente. Nada es suficiente. Ni las palabras bonitas ni los juramentos. Todos los días aviento suspiros para ver si muerden el anzuelo. No sé cuál es la carnada más efectiva para la esperanza. Los días pasan, se escurre la vida y no, no espero nada.

4.8.10

: Cuatro

Tu nombre recorre mi cuerpo. Me baño en tu nombre, lo deletreo al delinear sueños, al dibujar senderos rodeados de paredes vivas. Me sueño contigo, nos sueño. El vapor de tu boca me guía: empañas mis ojos para después escribir sobre ellos. Flotas, flotamos, abrazaditas dentro de una burbuja, esquivando las espinas, rebotando en las esquinas, sonriendo, sabiendo que imaginar es suficiente para seguir.

2.8.10

: Tres

La relación con mi padre ha sido más bien epistolar. Cuando nos vemos pocas veces nos decimos lo que sentimos, lo que pensamos. Nos convertimos en personas de pocas palabras y miradas infinitas. Pero cuando escribe, Papá se transforma y me dice todo lo que necesita decirme y, tal vez, lo que necesito leer. 
Tenía muchos años que no lo hacía. Tal vez el tiempo también le ayudó a ser más certero. A decir tanto en tan pocas líneas. 

1.8.10

: Uno















Hasta aquí llega lo planeado. 
Lo ideado sobre lo concebido.
Hoy vuelvo a parirte para dejarte ir.
Y por fin, descansar en paz.