20.7.10

: Veinte

Avenida Independencia. Puerto de Veracruz, 1999

Pedro dijo tantas mentiras que cuando llegó el lobo nadie le creyó. 
A placer, éste devoró hasta las entrañas a cada una de las ovejas, 
vaciándoles el alma y también el corazón.

Recorrer un lugar ya conocido acompañado de unos ojos nuevos, era para el personaje vivir las mismas cosas siempre por primera vez. 
De la mano de diferentes personas solía jugar a reencontrarse en sitios donde ya había estado.
A encapsular instantes distintos en escenarios conocidos.
Alguna vez trató de ir a territorios inexplorados tanto por él como por la musa en turno.
[Quizá, no me consta, alguna vez lo hizo]
En otras ocasiones tomó prestados los deseos de unas y las vivencias de otras; construyó híbridos. 
Destrozó sonrisas, creó monstruos, siguió experimentando.
Hasta que de tanto repetirse acabó perdiendo todo, y de paso, perdiéndose a sí mismo.

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