11.7.10

: Doce

"...yo me juego entero. ¡Qué le voy a hacer..!"

Y esto es así. Uno nace con toda la ilusión de habitar en el mejor de los mundos. Conforme crece, se le van apretando los sueños, las ganas. Hasta que llega el día en que nuestros ojos se tornan inexpresivos y alguien le pone precio a nuestra libertad... si nosotros lo permitimos.

No hay comentarios: