28.7.09

.: Cero cincuenta :.


Un instante de ti lleva mi nombre

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Siempre que llego a la talachita me siento tAn bien, es como ese solecito del que hablas en las faldas del Pico de Ori. Te quiero Sux!

Mannu

Iván dijo...

Lo que más recuerdo es su cabello volando al aire. Largo, interminable, fundido con la blusa de manta teñida del mismo color. Sus manos, retirando los mechones rebeldes que se repegaban a su cara… esa cara. Los ojos enormes de lechuza -como alguna vez ella los bautizó-, los lunares en triángulo, el del labio; las pecas y su sonrisa. Ahí estaba, atenta a lo que los demás decían, cuidando que su falda no dejara ver más de lo que quería mostrar, jugando con los pies inquietos, separados del suelo apenas por un recorte de cuero transformado en huarache. Quería hablarle, decirle lo bonita que se veía ahí, tan chamaca, tan libre, tan bella. Se me pasó la vida. Nunca le dije lo que pensé la primera vez que la vi y ahora… la voz no me sale. Le escribí esto, Cigarra, a aquella niña-mujer que ya no eres. Para que alguna vez, si puedes, si quieres, se lo platiques, así como le platicas a la luna con sólo mirarla. Sigo caminando.