22.5.09

Obediencia

Yo lo vi, bien clarito. Justo entraba al área de baños cuando viré la mirada hacia la derecha. Detrás de la ventana él (y ella), justo debajo del chorro de agua, abrazándola, acariciando su abdomen a manera de quitarle la espuma atrapada en su ombligo. Me acerqué, la soltó. Acerco mis manos a sus nucas, y tomo con fuerza un bonche de cabellos. Los aprieto, me voy, me sigue.

Estamos solos en el cuarto. Le pregunto por qué, le pido explicaciones mientras muerdo su hombro en un afán de reproche, de regresarle aunque sea un poco del desconcierto que traigo a cuestas. Me dice que no es nada, que imagino cosas. La playa queda cerca. Se escucha a lo lejos el ruido del mar. Le digo que me acompañe, que quiero nadar un rato. Pero no, Él ya fue, con ella. Veo que sus bermudas no están mojadas. ¿Te metiste con ropa? No, responde... en cueros. ¿Y ella? También. ¿Por qué? El agua nos lo pidió.

F-I-N

21.5.09

Pasa

La calle
Mayo 2009
10:00 am -aprox-
Fruto verde, amoratado, casi negro. Destrozado. El jugo de sus entrañas guardado celosamente en las paredes de un árbol. Los años a ciegas, en absoluta penumbra. Humedad. Renaces, elixir embriagante. A falta de botella una copa. Te absorbo, me absuelves. Nos encontramos. Me recorres. Y sonrío.

20.5.09

Diagonal

Necoxtla, septiembre 2006

Al tiempo las horas/la risa/los días que llegan temprano/las despedidas no anunciadas/la certeza sabor cereza/mis querencias/tus desprecios/las fechas del calendario/las hojas pisadas debajo del árbol/los besos reservados/las caricias que fraguan/el silencio destazado/estos cuerpos hechos brasas/las semillas que germinan/mi paciencia ceniza/este insomnio provocado/las ganas evaporadas/el encuentro consumado/las palabras que descansan/esta huelga del deseo/la zozobra de tus labios/nuestra espera del te quiero/esta amnesia del te amo/al tiempo el tiempo mismo/al tiempo... todo al diablo.

Fragmentos de un instante ajeno

Bar El Carioca, octubre 2005
Orizaba, Veracruz
4 am -aprox-


I

Ella lo ve de lejos y suspira. Cierra los ojos, se pasa la lengua –de derecha a izquierda- por el labio superior. Lo muerde, le tiembla la pierna derecha. Abre los ojos, voltea. Ya no está.

II

Día cualquiera. Silencio interrumpido. Dedos danzantes que rozan y erizan, que invitan. Los ojos del otro, lluvia de palabras, acuerdos. Dos que hablan, dos que escuchan. Dos que se desdoblan y entrelazan, porque el tiempo es implacable y siempre pasa.

III

El cuerpo se le llenó de sur. Subió, bajó, se hundió. Nadó surcando sus cabellos, deslizándose en su cuello, coronando sus sienes con presagios de caricias, rozando sus senos, endureciéndolos con palabras suaves que fluían de su aliento azucarado. Dulce. Deslizaron su brazo hacia la ventana, hicieron a un lado las estrellas y se robaron la luna. Le dieron una mordida, la vomitaron. Cayeron, callaron.

19.5.09

(Foto)Grafía


Ajenos y lejanos, los falanges sobreviven al contacto de vocales y consonantes que al mezclarse forman palabras, frases, conjuros, encuentros y sí, también despedidas.

18.5.09

... y le salieron alas

En distintas etapas de mi vida, Benedetti fue refugio en días grises. Compañero de tardes de café y noches de vino tinto. Referente poético en diversas conversaciones. Inspiración para escribir.

Ayer me enteré que ya no escribirá más. Sin embargo nos deja sus letras, impregnadas de él, de la vida, de nosotros. Creo también que los poetas están destinados a convertirse en ángeles, así que ahora podrá comprobar su teoría sobre la forma en que ellos hacen el amor. De ser así, ojalá nos lluevas más seguido, Mario.

Este texto es hermoso, y aunque es difícil decirlo, tal vez sea uno de mis favoritos. (Bueno, empata con La noche de los feos).

El sexo de los ángeles
Mario Benedetti

Una de las más lamentables carencias de información que han padecido los hombres y mujeres de todas las épocas, se relaciona con el sexo de los ángeles. El dato, nunca confirmado, de que los ángeles no hacen el amor, quizá signifique que no lo hacen de la misma manera que los mortales.
Otra versión, tampoco confirmada pero más verosímil, sugiere que si bien los ángeles no hacen el amor con sus cuerpos (por la mera razón de que carecen de los mismos) lo celebran en cambio con palabras, vale decir con las adecuadas.
Así, cada vez que Angel y Angela se encuentran en el cruce de dos transparencias, empiezan por mirarse, seducirse y tentarse mediante el intercambio de miradas que, por supuesto, son angelicales.
Y si Angel, para abrir el fuego, dice: "Semilla", Angela, para atizarlo, responde: "Surco". El dice: "Alud" y ella, tiernamente: "Abismo".
Las palabras se cruzan, vertiginosas como meteoritos o acariciantes como copos.
Angel dice: "Madero". Y Angela: "Caverna".
Aletean por ahí un Angel de la Guarda, misógino y silente, y un Angel de la Muerte, viudo y tenebroso. Pero el par amatorio no se interrumpe, sigue silabeando su amor.
El dice: "Manantial". Y ella: "Cuenca".
Las sílabas se impregnan de rocío y, aquí y allá, entre cristales de nieve, circulan el aire y su expectativa.
Angel dice: "Estoque", y Angela, radiante: "Herida". El dice: "Tañido", y ella: "Rebato".
Y en el preciso instante del orgasmo ultraterreno, los cirros y los cúmulos, los estratos y nimbos, se estremecen, tremolan, estallan, y el amor de los ángeles llueve copiosamente sobre el mundo.

*Para escucharlo, píquenle aquí merolas

11.5.09

Revolución letrada


Hace varios años, cinco por lo menos, me llegó un correo de una maestra de la Facultad invitándome a participar en una actividad con motivo del Día del Libro, para fomentar el gusto por la lectura. Consistía en dejar alguno (ya leído) en algún lugar público: casetas telefónicas, la banca de un parque, el asiento del autobús, el cajero del banco. Confieso que no lo hice. A pesar de que no me mueven mucho las cosas materiales, me cuesta trabajo desprenderme de un libro. En fin.

Hoy caminaba por el parque Los Berros y me llamó la atención ver un manojito de letras escrito, con gis, en el piso. Me acerqué y leí: “Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo. Juan Rulfo”. Inmediatamente recordé la invitación de Magaly y bueno, la mente se puso a jugar con varias ideas.

Por ejemplo, que me encantaría llenar de frases o fragmentos los pisos de los parques públicos, con el compromiso de hacerlo con gis para que se los lleve la lluvia. Pero como no se trata de que lo anterior sea tomado como vandalismo, me propuse otra cosa. Escribir, a mano o en la computadora, en hojas sueltas y pegarlas por aquí, por allá. Incluso utilizar fotocopias. Todo lo anterior con sus debidas referencias porque la idea es despertar la curiosidad “del otro”; alguno caerá y buscará más al respecto.

Así que la propuesta está en el aire. Sé que no es nada nuevo, ha habido infinidad de movimientos similares en diferentes épocas y lugares, sólo que hoy el piso de un parque me habló. Y pensé que sería una manera linda de combatir tanta apatía por las letras.

8.5.09

Todo por hoy

Las letras no fluyen. Se quedaron varadas en algún sitio y aunque mis pasos no son diestros me adelanté y las perdí. No sé si quiero encontrarlas, por eso no las busco. Ya aparecerán, me digo, mientras la tarde cae. El calor, implacable, omnipresente, empieza a despedirse de este día, cuyas horas y luz se evaporan. Creo que yo también me voy un poco, aprovechando las rachitas de aire que se cuelan en este espacio donde paso la mayor parte del tiempo, ese que hace conmigo lo que le da la gana.

1, 2, 3... probando

I need a fix 'cause I'm going down..
J. Lennon

Instrucciones para ser feliz, según Jorodowsky


¿Como podría definir en términos positivos la felicidad?

Ese concepto, abstracto hasta la médula, es imposible de ser descrito directamente. Para hacerlo tengo que dar un rodeo por su sombra.
Vaya entonces la definición: "Felicidad es estar cada día menos angustiado". Para lo cual puedo intentar dar algunos consejos sin ser tachado de iluso.

1. Cuando dudes de actuar, siempre entre hacer y no hacer, escoge el hacer. Si te equivocas, tendrás al menos la experiencia.

2. Escucha más a tu intuición que a tu razón. Las palabras forjan la realidad, pero no lo son.

3. Realiza algún sueño infantil. Por ejemplo: si querías jugar y te hicieron adulto antes de tiempo, ahorra unos 500 euros y ve a jugarlos a un casino hasta que pierdas. Si ganas, sigue jugando. Si sigues ganando, aunque sean millones, sigue hasta que los pierdas. No se trata de ganar, sino de jugar sin finalidad.

4. No hay alivio más grande que comenzar a ser lo que se es. Desde la infancia nos endilgan destinos ajenos. No estamos en el mundo para realizar los sueños de nuestros padres, sino los propios. Si eres cantante y no abogado como tu padre, abandona la carrera de leyes y graba tu disco.

5. Hoy mismo deja de criticar tu cuerpo. Acéptalo tal cual es, sin preocuparte de la mirada ajena. No te aman porque eres bella. Eres bella porque te aman.

6. Una vez por semana, enseña gratis a los otros lo mucho o poco que sabes. Lo que les das, te lo das. Lo que no les das, te lo quitas.

7. Busca todos los días en el diario una noticia positiva. Es difícil encontrarla. Pero, en medio de los acontecimientos nefastos, siempre, de manera casi imperceptible, hay una. Que se descubrió una nueva raza de pájaros; que los cometas transportan vida; que un nene cayó dese un quinto piso sin dañarse; que la hija de un presidente intentó suicidarse en el océano y fue salvada por un obrero del cual se enamoró y se casaron; que los jóvenes poetas chilenos bombardearon con 300 mil poemas desde un helicóptero a La Moneda, donde fue eliminado Allende, etc.

8. Si tus padres abusaron de ti cuando pequeño/a, confróntante calmadamente con uno de ellos, en un lugar neutro que no sea su territorio, desarrollando cuatro aspectos: “Esto es lo que me hicieron. Esto es lo que yo sentí, Esto es lo que por causa de aquello ahora sufro. Y esta es la reparación que pido”. El perdón sin reparación no sirve.

9. Aunque tengas una familia numerosa, otórgate un territorio personal donde nadie pueda entrar sin tu permiso.

10. Cesa de definirte: concédete todas las posibilidades de ser, cambia de caminos cuantas veces te sea necesario.

5.5.09

Aires buenos

"Lo que me gusta de tu cuerpo es el sexo. Lo que me gusta de tu sexo es la boca. Lo que me gusta de tu boca es la lengua. Lo que me gusta de tu lengua es la palabra".

Julio Cortázar

Él nació para quedarse, inmortalizado por sus propias letras. Hoy me enteré que fueron publicados textos inéditos que durante muchos años durmieron en el fondo de un cajón. Como él decía, cada encuentro casual es una cita. Y esta llegó justo a tiempo, sólo habrá que esperar su arribo a tierras mexicanas. Gracias Julio, donde estés, por darme un halito de esperanza.