10.4.09

No quería despertarte pero...

If the children don't grow up,
our bodies get bigger
but our hearts get torn up.
We're just a million little gods
causin' rain storms
turnin' every good thing to rust...

A
cuadro aparece un niño con los ojos cerrados; encima de estos reposan los cabellos de su fleco. Sólo se le ve de la nariz para arriba. La otra parte de su rostro es imperceptible pues se esconde, recargada, en "algo" peludo, color café. Ese "algo" lo lleva en brazos, deduzco por el movimiento que hace al caminar. De fondo se escuchan pasos sobre hojas secas y el canto de un ave. Rayos de luz, árboles muy altos: un bosque, tal vez. El niño comienza a abrir los ojos y ve en el suelo una sombra con cuernos. Al subir la mirada ve al personaje que lo carga y en respuesta, este le dice: "I didn't wanna wake you up, but I really want to show you something". En ese punto, suena Wake Up de Arcade Fire.


Esta es la carta de presentación de la nueva peli de Spike Jonze, Where the wild things are, basada en un cuento del mismo nombre escrito e ilustrado por Maurice Sendak, en 1963.

Los ingredientes del relato original son los siguientes: niño travieso vestido de lobo + perrito perseguido con un tenedor + mamá disciplinadora que lo califica de "wild thing" + niño respondón que amenaza con devorarla = mamá que castiga mandándolo al cuarto sin cenar.

Es ahí donde comienza la fantasía de Max (el protagonista) que hace de su cuarto un gran bosque rodeado de mar, el cual surcará a bordo de un barquito.

El enojo que siente por la pelea con su madre le ayuda a crear enormes criaturas salvajes -y peludas- así como situaciones que influirán en su forma de ver el mundo, más allá de su imaginación.

Lo anterior, aunado a la creatividad de Spike Jonze, me inspira a ver la película. Y aunque habrá que esperar unos meses (lanzamiento programado para octubre), el avance cinematográfico es sumamente prometedor. La imagen lo dice todo. Sólo espero que llegue a las salas en su idioma original.

Mera coincidencia

Where the wild things
are me recordó a un par de pelis ochenteras: Never ending story (1984) y Labyrinth (1986). En ambas hay personajes fantásticos pero lo principal es que los protagonistas son niños dignos de la envidia de Cositas, por aquello de la imaginación. Sin embargo, siento que esta última está más ligada a la de Spike.
Primero, porque a partir del enojo que le provoca cuidar a su hermano menor, Jennifer Connelly (la muchacha chicha de la película) tiene que librar una batalla en el laberinto de Jaret, el rey de los goblins, para lo cual se topará con duendes, monstruos y otros personajes por el estilo. La segunda razón es por el actor y cantante David Bowie (Jaret). Él es fan de hueso colora'o de los Arcade Fire e incluso ha hecho duetos con ellos; Wake up es uno de los más aplaudidos.

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