26.3.09

Mi vida va prohibida, dice la autoridad...

"Él decide lo que va, dice lo que no será, decide quien la paga dice quien vivirá..."
Señor Matanza, Mano Negra
Vaya si "nuestras autoridades" son una belleza. Al parecer no tienen cosas más importantes que atender o más bien, sus acciones son tan poco efectivas que buscan cualquier pretexto para llamar la atención con el gastado discurso de proteger los intereses de nuestro México lindo y querido.

Ayer en La Jornada se publicó la nota Manu Chao reafirma su compromiso con los presos de Atenco, firmada por Cecilia Durán y Jorge Caballero. En ella se daba cuenta de la participación del músico en el la edición 24 del Festival Internacional de Cine en Guadalajara, coordinando la selección Cinelandia. Como es sabido, Manu se define a sí mismo como ciudadano del mundo y desde hace muchos años se ha caracterizado por apoyar causas sociales con un férreo compromiso que trasciende el sólo posar y sonreír para la foto.

Pues bien, en su declaración compartió lo determinante que fue para él conocer la causa zapatista; lo infeliz que le hace vivir en un mundo lleno de injusticia, donde el dinero mata más que las armas; también habló sobre las muertas de Juárez y reiteró su apoyo a los presos de Atenco.

Y es precisamente en este punto donde el oportunismo gubernamental entra en escena. Manu expresó: Estamos preparando muchas cosas juntos para intentar terminar un día con la injusticia y que la gente entienda que puede ocurrir lo mismo aquí a un lado. (Atenco) Es un terrorismo de Estado.

Terrorismo de Estado. Dieciocho letras son suficientes para que el secretario de (in)Gobernación, Fernando Gómez Mont ordenara a sus subordinados investigar a Manu Chao, para conocer su situación migratoria, a qué vino, qué dijo. ¿Qué tal?
El argumento es que, según versa el artículo 33 de la Constitución, ningún extranjero puede inmiscuirse en los asuntos políticos del país y por ello le pueden pedir -amablemente, eso es seguro- que haga maletas y se regrese por donde vino.

Esas 18 letras, entre las cuales destacan siete vocales, son suficientes para llamar la atención de la nación mexicana. Porque son más impactantes que los 10 mil 475 homicidios violentos (contabilizados hasta el 13 de marzo de este año) que se han registrado desde que Felipe Calderón Hinojosa es Presidente. Porque superan, por mucho, el que 4 de cada 10 mexicanos sean pobres (En 2008 se contabilizaban 106.7 millones de habitantes; el cuarenta por ciento serían 42.68 millones -de pobres-).

Mejor aún, porque las palabras de Manu trascienden más que las del director de Inteligencia de Estados Unidos, Dennis Blair, cuando dijo que el gobierno de Calderón era incapaz de controlar México, en franca alusión al problema del narcotráfico.
La respuesta de Gómez Mont fue limitarse a calificar la declaración como desafortunada. ¿Por qué a él no lo investigan?

Y como ese ejemplo hay tantos. Políticos, escritores, analistas, intelectuales y artistas extranjeros han opinado infinidad de veces sobre la situación de nuestro país. ¿Eso es inmiscuirse en asuntos políticos? Al parecer sí, porque no forman parte de lo que le interesa al Gobierno.

Porque el hecho de que Estados Unidos ofrezca ayuda militar y marque las pautas a seguir en diversos sectores de nuestra sociedad de ninguna manera puede tomarse como intromisión. Tampoco la visita de Hillary Clinton quien por cierto posó y sonrió para la foto con jóvenes indígenas ayer, en Bellas Artes, clara muestra de que ella sí está comprometida con las etnias y sus causas, no cabe duda.

No hace falta reflexionar horas para darnos cuenta que la verdadera mano negra no es la del buen Manu. A ver en qué acaba todo este numerito.

1 comentario:

tOnYtO dijo...

Que poca madre, en lugar de que investiguen a fondo el crimen de estado que se cometió... Pero ya sabemos como se las gastan "los de arriba".

¿En verdad que la gente no se da cuenta? Las acciones gubernamentales a veces son tan surrealistas...

Buen post.


Saludos!